Recuerdo los comentarios de muchos amigos en aquellos dias: “No entiendo esta música”, “Me deprime escucharlos”, “Suenan raro”, “Es pretenciosa música electrónica”, etc. Honestamente extraño aquellos tiempos del pasado en que Radiohead era como Apple: un extraño al que casi nadie prestaba atención por ser “incomprendido”. Muchos años han pasado desde entonces y con cada nuevo disco de Radiohead me he visto sorprendido ante la vasta capacidad de un artista por reinventarse. Después entendí que no podría ser de otra manera, para que una obra sea atractiva, diferente y adictiva siempre tendrá que estar en constante cambio, pero lo mas increíble fue que cada uno de estos cambios eran siempre un salto de evolución y refinamiento en habilidades conceptuales y musicales.
Ahora son los días del King of Limbs y mientras escribo esto estoy a cuenta regresiva de un concierto mas de Radiohead. La radio habla mucho sobre la banda llegando incluso a dedicar una hora diaria al tema, en internet mis contactos de redes sociales saturan los muros con videos e imagenes, sin duda Radiohead es ahora mucho más famoso de lo que a ellos mismos les gustaría serlo. ¿Pero es The King of Limbs el causante de toda esta paranoia? ¿Qué acaso este nuevo disco gusta tanto?
Dificil, complejo, e incluso por momentos desapercibido. ¿Tendría una obra de arte que ser asi? El buen artista se preocupa por su obra no mas allá de lo que lo hace su espectador fanatico. King of Limbs muestra un perfil que hasta ahora no conocíamos de Radiohead, una faceta que nos hace fastidiarnos y extrañar los tiempos del kid A y el Amnesiac. No diré que es un mal disco, porque verdaderamente no lo es, me parece el trabajo de un artista fino y maduro, disfruto escucharlo mientras fumo un cigarro y me pierdo en la concepción de una idea, el problema aqui no es King of Limbs sino todo el trabajo anterior a él. El mayor retractor de este álbum es su mismo creador, acostumbrados a lograr piezas que los han convertido en una de las mejores bandas en la historia del Rock, Radiohead da el primer tropiezo de una trayectoria casi impecable, en lo hasta ahora es su trabajo mas flojo. King of Limbs, carece de aquella “magia” que me hacía ignorar automáticamente todo para entrar en estado introspectivo, si bien alcanza por momentos la calidad de sus predecesores en canciones como Lotus Flower o Morning Mr. Magpie, nunca logra despegar por completo.
Quede claro que si escribo que es el trabajo mas flojo de Radiohead es porque conozco a estos tipos y se de lo que Yorke y compañía son capaces de hacer, si bien cada vez que escucho éste álbum descubro nuevas texturas y sonidos que antes no estaban ahí, quedan por mucho lejos de la calidad alcanzada en los discos anteriores. ¿Será acaso que es imposible mantener en toda tu obra la efervescencia creativa? Honestamente creo que si, y tal pareciera que Stanley Donwood esta pasando por el mismo bloqueo creativo que la banda, no termino de congeniar con el arte del disco.

Pero entremos en detalle, la primera parte del disco se escucha prometedora, Bloom se encarga de hacer la introducción del álbum, la voz de Yorke y los sonidos atmosféricos nos prometen lo que pareciera ser un agradable viaje. Después llega Morning Mr Magpie y no evito mover mi cabeza y pies al ritmo de esta canción, comienzo a disfrutar y a reconocer los sonidos característicos en Radiohead y es algo que por un momento fascina. Hasta aquí todo es prometedor, Little by Little comienza y continuo descubriendo mas y mas sonidos nuevos en cada reproducción, algunas guitarras y el bajo de Colin se vuelven más protagonistas. El siguiente track en la lista es Feral, mi atención va y viene, algunos sonidos me atrapan por instantes pero en este momento del disco ya estoy perdido y distraido, el viaje prometido esta resultando no serlo del todo y comienzo a extrañar los momentos de discos pasados en los que la voz de Yorke parecía desgarrarse. Sin embargo algo me vuelve a enganchar y de nuevo estoy moviendo mi cabeza y pies al ritmo de la música, Lotus Flower pareciera haber entendido que necesitaba menos sonidos nerviosos y más Tom Yorke como protagonista en lo que a mi parecer es la mejor canción del King of Limbs, el viaje prometido continua y me lleva a la introspección que tanto busqué desde las primeras canciones.
La primera parte del disco termina pero aun no me siento satisfecho con lo escuchado, Codex se encarga de suavizar mi estado de ánimo, el piano y los coros perfectamente estructurados me hacen visualizar una calma digna del mejor soundtranck de la melancolía. Las siguientes canciones no me dicen mucho, pareciera que estamos ante una película que nos ha descepcionado al final, de esas en las que la trama se concluye de una tan forma pobre que dejan al espectador deseando el reembolso de su entrada, Give Up The Ghost se repite tanto que ya he perdido el interés. Después me doy cuenta de que Separator me esta provocando una indiferencia total, no logro engancharme con nada en esta canción, la voz de Yorke se escucha plana y lineal, salvo algunas guitarras poco protagonistas no hay mucho que decir. Y de repente nada, el disco ha terminado!!! solo treinta y siete minutos de música que nunca lograron colocarme en un discurso entre lo que estaba escuchando y a lo que estoy acostumbrado en Radiohead.
Si bien King of Limbs no llena las espectativas de este fanatico, tampoco me desgarro en penitencia porque mi banda favorita me haya descepcionado, lo que ya han hecho es motivo suficiente para entusiasmarme cual adolecente teto a la espera de un concierto de Hanna Montana. Me siento mas que bien al ser parte de la generación que ha crecido con la música de los de Oxford, he disfrutado de el legado que han dejado y me quedan aun algunos años más para seguir deleitándome con lo que algunos han calificado como “La última gran banda de rock”. Seguramente saldré del concierto con una sonrisa de oreja a oreja, pensando que hoy ha sido el día mas perfecto que jamás he visto.













